La estandarización de procesos relacionados al comercio mundial convierte en una obligación “voluntaria” la aplicación de requisitos internacionales en las distintas actividades y procesos en nuestras organizaciones, ya sean de naturaleza industriales, transporte, operadores logísticos  o de servicios, estamos convencidos que certificar nuestros procedimientos y sistemas de gestión es el camino correcto hacia la mejora continua en cada uno de los sectores que componen la cadena de valor del comercio internacional.

Thomas L. Firedman en su libro “El mundo es plano” nos comparte su visión de que tan “globalizado” es nuestro entorno comercial, visualizando el mercado como un gran campo de juego donde todos los competidores tienen las mismas reglas y oportunidad de participar. Desde el punto de vista del consumidor, es un sueño hecho realidad, promueve la libre competencia del mercado de Adam Smith, garantiza la mejor oferta posible para los productos y servicios; sin embargo desde el punto de vista del empresario, es un reto que le exige ser cada vez más competitivo, transparente, innovador y eficiente dentro y fuera de su mercado.

En el aspecto introspectivo, esta realidad demanda de los países y organizaciones mundiales a crear estrategias armonizadas que consideren la integración de soluciones consensuadas con un objetivo común, facilitar el comercio internacional.

fuente: https://www.tfadatabase.org/ratifications

Esta tendencia se demuestra con la entrada en vigor del Acuerdo de Facilitación de Comercio – AFC de la Organización Mundial del Comercio – OMC , convirtiéndose en el primer convenio internacional de este organismo, el cuál cuenta con la aprobación de 2/3 de los países que la componen (esto es mas de 110 países a la fecha). Esto implica la necesidad de implementar criterios y estándares para acreditar operadores autorizados a nivel mundial, que al final se interpretará como sinónimo de competitividad, transparencia, confianza y finalmente agilización en el comercio.

Este acuerdo igualmente propone al estado miembro un sistema apropiado de gestión de riesgos, que en la medida de lo posible enfoque sus controles aduanales en los envíos categorizados como altos, de acuerdo a factores como la naturaleza, procedencia, tipo de producto, cadena de suministro y demás. Esto sin embargo no exime a otros envíos, categorizados como medios o de bajo riesgo, a ser seleccionados por las aduanas o entidades correspondientes para realizar controles aleatorios, siempre y cuando se mantengan las mejores prácticas y no obstaculicen la facilitación del comercio internacional.

Es aquí donde la disciplina supera la inteligencia como dice el adagio japonés, implementar certificaciones internacionales como BASC con enfoque de seguridad en la cadena de valor mundial representa desde ya un avance en este sentido, contemplando no solo un sistema de gestión en control y seguridad (SGCS), también exige la identificación, análisis, tratamiento y comunicación de los riesgos dentro y fuera de la empresa.

Esto requiere una integración a todo lo largo de la organización, que involucre en la toma de decisiones y análisis desde sus accionistas, hasta el personal administrativo y operativo, para retroalimentar y mantener vivo el objetivo permanente de agregar valor a través del SGCS, sin importar el eslabón de la cadena que ocupen en el comercio internacional.

Desde nuestra posición como casa certificadora, más de una década de servicios y 60 empresas certificadas en la República Dominicana, han decidido confiar en BASC la verificación de sus sistemas de gestión en términos de seguridad. Así como la actualización de su personal en conceptos y buenas prácticas de seguridad aplicables a la cadena de valor mundial.

Podríamos asumir el crecimiento de las empresas certificadas en BASC y otros sistemas de reconocimiento internacional, como un factor directamente proporcional a la capacidad de nuestros empresarios de enfrentar estos nuevos lineamientos, asumir los nuevos retos y tendencias del mundo, en búsqueda de ser más competitivos como sector empresarial y como país.

actualizado Marzo 2017.